martes, 5 de marzo de 2019 0 comentarios

DEL "POR AHORA" AL TERROR (I)




Antes del chavismo, un joven militar proveniente de Sabaneta, pueblo enclavado en Barinas, en los llanos venezolanos, tuvo el sueño febril de continuar el legado de los héroes de la independencia, y "libertar" de una buena vez por todas a Venezuela del yugo de la "derecha" y sus lacayos. Los años noventa en el país representaron, grosso modo, una estela de crisis económica producto de la embriagadora "Venezuela Saudita" de los setenta (cuyos petrodólares continuaron inflando el imaginario de un país rico, con las mayores reservas de crudo del planeta) y el boom de la resaca que representó la devaluación del Bolívar, en ese popular "viernes negro", el 18 de febrero de 1983. 

El fracasado golpe de estado del 4 de febrero de 1992, fue la presentación y bautizo de todo ese amasijo de teorías, ideas y ficciones que marcarían a un país durante dos décadas. El "por ahora" y mea culpa de Hugo Chávez Frías (1954-2013), quedó en el ideario de muchos ciudadanos descontentos por las políticas y figuras que quedaban del puntofijismo y sus herederos; de los fluctuantes y cansinos gobiernos de AD y COPEI, sin el contrapeso de otro partido político que refrescara el panorama nacional; de los pequeño burgueses con la esperanza tropical de que un Fidel tomara el poder y pusiera al país en cintura; de los que no tenían más nada que perder, y percibieron en esa alocución a un hombre nuevo, que viene de abajo y los representa, nacionalista y que además quiere el cambio definitivo para el país. 

Liberado de la cárcel (apenas cumplió condena por 2 años) por el indulto del expresidente Rafael Caldera (1916-2009), Hugo Chávez se presenta en las elecciones de 1998, tras una larga campaña y una creciente popularidad, resultando victorioso ese 6 de diciembre. Al año siguiente, se lleva a consulta las reformas a la Constitución Nacional de 1961, pariendo la Constitución de 1999, proclamada en su momento como una de las más "inclusivas" del mundo. De esta manera, Chávez daría inicio a su ansiada "Quinta República".

La "revolución" del Siglo XXI se profundizó luego del paro nacional de 2001. Los grupos de poder como Fedecámaras y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), daban la espalda a las nuevas leyes y reformas (agrarias, pesca, hidrocarburos) implementadas por el chavismo. En abril de 2002, aumentaría la escalada polarización entre los partidarios de Chávez y la oposición. La cúpula militar, altos representantes de las empresas y sindicatos nacionales, así como representantes de la iglesia y los sectores educativos, convocaron a grandes protestas. La respuesta gubernamental fue el despido de gerentes de PDVSA. Tras un oleaje de protestas, decenas de muertos y heridos, los simpatizantes tantos de oposición como del gobierno, poblaron las calles de Caracas. 

Puente Llaguno, en el centro de la capital, es uno de los símbolos de la violencia de aquellos días (y tras dichos sucesos, inauguraba la era de los presos políticos en el chavismo, con Iván Simonovis, Henry Vivas, Lázaro Forero, Eramos Bolívar, entre otros), siendo la metáfora persistente que se entroncara en las últimas dos décadas: la aceleración de la lucha de clases. 

Chávez, desde el comienzo de su mandato, utilizó la televisión estatal (y privadas con las innumerables cadenas nacionales), como asidero y bastión de la propaganda oficialista; con su programa dominical, "Aló Presidente" en VTV, llevó al escarnio público a los opositores y disidentes de su régimen, los "apátridas", profundizando la diatriba entre el "pueblo", la "burguesía" y el proyecto "emancipador" bolivariano. A partir de 2004 se radicaliza su postura: el país se enmarca definitivamente dentro del "Socialismo del Siglo XXI", y para el 2007, se unifican los criterios de izquierda dentro del chavismo, logrando amalgamarse dentro de un solo partido político: el PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela). 

Esa figura totémica alcanzaría proporciones insospechables con estrategias geopolíticas concretas (la muerte del ALCA, la creación del Mercosur, ALBA-TCP, la influencia de nuevos aliados del Caricom, etc.), aunado al vertiginoso ascenso de la izquierda en latinoamérica (en Argentina los Kirchner; Brasil con Lula y luego Dilma; Uruguay con Pepe Mujíca; Ecuador con Rafael Correa y en Bolivia Evo Morales). La figura de Chávez transcendía la televisión local y se acercaba al estrellato de un rock star con sus incendiarias presentaciones en la ONU, su desvinculación retórica (más no comercial) con el gobierno de George W. Bush y el tenso acercamiento con Barack Obama (en la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, 2009, con "Las venas abiertas de América Latina" como obsequio del exmandatario venezolano). 
jueves, 28 de febrero de 2019 0 comentarios

LOS PALADINES DE LA UTOPÍA CADUCA




Con el drama venezolano, un sector de la izquierda mundial teje una narrativa paralela a la realidad. La misma historia desvencijada de la guerra entre la derecha-izquierda, machacada hasta el hartazgo, no aguanta el peso de las historias de millones de venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras. El hambre, la falta de medicinas y la violencia (tanto el terrorismo de estado como la desbordante criminalidad) son problemas tangibles, por mucho que la dictadura quiera omitirla con la censura o maquillarla con su propaganda. Mientras el régimen de Maduro se empeña en mostrar su verdadero rostro (el de la represión y barbarie), todavía quedan grupos que defienden a capa y espada los mismos argumentos caducos para validar la "revolución" bolivariana. Solo les vale seguir las "locuras" de Donald Trump, hacer un copy/paste de la "misión imperial" contra latinoamérica, ese "patio trasero" que volvió a ser un jardín incendiado y que necesita el "recetario" de los "salvaguardas del mundo". O presentar las pruebas machistas y racistas del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, como prueba irrefutable de que todo lo que dice, hace y sigue ese hombre blanco, es perjudicial. Entonces, todo el que odie a algunos de estos mandatarios, debe contradecir ipso facto su postura sobre Venezuela. También, es innegable que un sector de la derecha lleva como bandera el tema de Venezuela para ocultar las miserias de sus países; llevar a un consenso la mirada hacia las "verdaderas" democracias y aumentar seguidores para las próximas elecciones. Es una fórmula instantánea (la aplicada por los negacionistas, relativistas y oportunistas), como un fast food enlatado, haciendo que la compleja realidad venezolana entre perfectamente en ese discurso maniqueo, convirtiendo una gama de colores, en una negritud o blancura absoluta. 

Sin embargo, para aquellos que solo ven elefantes donde hay burros (y viceversa), y mucho peor que los que visibilizan la coyuntura nacional para intereses personales, es esa izquierda que hace mucha bulla y replica las mentiras de Maduro. Son millones de venezolanos (los que se fueron, más de 3 millones según cifras de ACNUR) los que podrían decirles que el proyecto "revolucionario" de Maduro no los representan; que él no se ha medido ante los ciudadanos (ni en un referéndum ni en elecciones limpias) para que ellos decidan si seguirá a la cabeza del gobierno nacional. También podrían decirles que el país si requiere de Ayuda Humanitaria (primero negada por el propio Maduro, luego planteada y requerida a las Naciones Unidas), porque son miles las personas que mueren por no cumplir con los tratamientos médicos, y millones los que viven bajo el umbral de la pobreza. 

A esa izquierda de discurso acomodaticio, vaga, desempolvando eslóganes, sin un sentido del decoro y la responsabilidad (y que prefiere ser sepultada, vivir en la oscuridad, por no desvincularse de los crímenes atroces contra los derechos humanos antes de reflexionar), le decimos que escuche a algún venezolano sensato y le mostrará las verdaderas imágenes de la realidad venezolana. 
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DANSE RUSSE

                                              Pierre-Auguste Renoir "Girls at the Piano" (1892)



If when my wife is sleeping
and the baby and Kathleen
are sleeping
and the sun is a flame-white disc
in silken mists
above shining trees,
if I in my north room
dance naked, grotesquely
before my mirror
waving my shirt round my head
and singing softly to myself:
«I am lonely, lonely.
I was born to be lonely,
I am best so!»
If I admire my arms, my face,
my shoulders, flanks, buttocks
againts the yellow drawn shades,

Who shall say I am not
the happy genius of my household?

                      WILLIAM CARLOS WILLIAMS (1883-1963). "20 poemas", 2017. Caracas: Fondo Editorial Fundarte. 
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DANSE RUSSE






Si cuando mi mujer está durmiendo
y cuando el bebé y Kathleen
están durmiendo
y el sol es un disco incandescente
entre brumas de seda
sobre árboles resplandecientes
si entonces, en mi cuarto del norte
bailo desnudo, grotescamente
ante mi espejo
revoloteando la camisa sobre mi cabeza
y cantando bajito para mí
«estoy solo, solo,
nací para estar solo,
estoy mejor así»
Si admiro mis brazos, mi cara,
mis hombros, flancos, nalgas
contra las persianas amarillas

¿Quién dirá que no soy
el genio feliz de mi familia?


WILLIAM CARLOS WILLIAMS (1883-1963). "20 poemas", 2017. Caracas: Fondo Editorial Fundarte.
jueves, 20 de diciembre de 2018 0 comentarios

NO HAY NADA HOY

                                     Gustave Caillebotte, Rue Halevy, seen from the sixth floor. (1878)


No hay nada hoy.

Solo niebla y luces
Dispersas,
Tanto como los deseos
Que nunca fuimos capaces
De apropiar.

Faroles lejanos
Alumbran como una lluvia
De luciérnagas
Sobre la hierba húmeda
Y las bestias de metal
Que nos han apresado.

En estas etapas
Duele un poco ser
Reflexivo
Ya que no te hallas
En ningún lugar,

Ni siquiera en ti mismo.

Lo gracioso es que ser de otro
Mundo
No significa ser especial.

                                       J. DAVID BERMÚDEZ (Caracas, 1992). Antropólogo, UCV. Sus poemas son inéditos.
miércoles, 7 de noviembre de 2018 0 comentarios

DISONANCIA LÚDICA

                                                  Dawid Planeta https://displate.com/dawidplaneta




Esa impedi-gamia; —juego de lenguas
disonancia lúdica
               imposible afecto
aventuras mentales discurriendo entre episodios
               etílicos y de violencia
—aquella que te hace morderte los dedos
y llamar la oscuridad
               a hacerla íntima
a darle estambre
               al pistilo
hacerla fémina
; esa impedi-gamia
etílica violenta deliciosa
                que desinfectó la bacteria
metástasis para todo órgano
con resonancia magnética
                capaz del Orgasmo.

                           JANE ZAMBRANO (Caracas, 1998) poemas en https://sibilasukyung.blogspot.com
jueves, 18 de octubre de 2018 0 comentarios

DÍPTICO (EN MUROS DE VENEZUELA-VENEZUELA'S WALLS)



 
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