DIARIOS DE ALEJANDRA PIZARNIK (EXTRACTO)

by - junio 24, 2025

 

Frans van Mieris the Elder, "The Letter Writer" (1680)



1959

 

24 de junio

 

    El sábado pasado me acosté con un chico. Lo curioso es que no vi su rostro. Cuando llegué a lo de Roberto, había penumbra (una atmósfera mágica hecha de sombras chinescas). El chico parecía lindo. Después bebí gin, escuché música, me puse más triste que nunca y supe que no podía esperar nada. De pronto el chico me arrastró y me desnudó y me vi en la cama, fornicando. Mientras tanto, Roberto y Cristina habían entrado. También ellos fornicaban. Cuando todo terminó, me acerqué a Cristina y después de un espacio de tiempo —¿qué resoluciones?, ¿qué deseos?— que será siempre misterioso para mí, me vi en un abrazo de Cristina, besándonos las dos, haciéndola gozar y gemir (yo no sentía placer, no sentía nada). Como un relámpago pasó la imagen de Roberto corriendo junto al chico, y los dos abrazados. Después, en la noche, tuve más sed que nunca y tomé enormes cantidades de agua y sentí miedo de morir de un ataque de sed. 

     Pienso que si pasara el chico a mi lado, en cualquier sitio, no lo reconocería. (Confieso que este detalle me seduce.) Yo debiera pintar. La literatura es tiempo. 

     La pintura es espacio. Y yo odio el tiempo y querría abolirlo. Pero ni la pintura. Hablo de poder expresarme en un arte que fuera como un aullido en lo oscuro, terriblemente breve e intenso como la muerte.

 

Alejandra Pizarnik (1936-1972). Diarios. Editado por Ana Becciu. Barcelona, España: Lumen, 2013.

You May Also Like

0 comentarios