MI PRIMERA LIBRERÍA
Era de caoba roja
con puertas vidrieras
de vidrios ahumados
y ribetes de laca
blancos.
Un metro de alto
por un metro cincuenta de ancho.
Tres estantes de veinte.
Rompimos la hucha de barro
y toda una tarde de enero
para ir a comprarla.
Pronto a casa fueron llegando Albert Camus. William
Faulkner. Virginia Woolf. Víctor Català. Carson
MacCullers. Y James Joyce con su Retrato
de un artista adolescente que me creó una úlcera
a la pluma.
Poco a poco dejaba
de ser mueble
y pasaba a Santuario.
La librería.
Las plegarias de la noche
las hacía ante el corazón abierto de la madera
I no ante el Corazóndejesús con los ojos en blanco
de encima la cabecera de la cama.
A mi madre
que nunca había abierto un libro
también la llenaba de devoción. La librería
¡Libros en una casa de pobres!
Religiosamente cuidaba que el polvo
No se metiera por las rendijas e invadiera el papel.
Que la polilla de los libros
no picara las letras.
En cambio mi padre andaba envanecido
cuando pasaba por delante.
Satisfecho de haber podido comprar
la mar a su hija.
Antònia Vicens (1941). Poemas: Antònia Vicens. La Otra. Publicado el 6 de noviembre de 2025.


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