CINCO POEMAS DE MARCIAL

by - julio 19, 2026

 

Sodoma, "The Penitent Magdalene" (s/f)

 

A FABULA PRESUMIDA


Eres bella, lo sabemos, y joven, es verdad,

y rica, ¿pues quién se atreve a negarlo?

Pero cuando te alabas, Fabula, demasiado,

ni eres rica ni bella ni joven.



A UN LADRÓN DE SU LIBRO


Te equivocas, ladrón avaro de mis libros,

si piensas que puedes hacerte poeta por lo que

cuesta una obra o un vulgar trozo de papiro:

un ¡bravo! no se gana con seis o diez monedas.

Busca poesías inéditas y toscas obras

que sólo conozca uno y que guarde selladas en un cajón

el mismo padre de una hoja virgen,

que no se ha estropeado por el desgaste de un duro mentón.

Un libro conocido no puede cambiar de dueño.

Pero si hay alguno todavía no pulido en su superficie

por la pómez ni está adornado con sus varillas y envoltura,

cómpralo: tengo unos así y nadie los conocerá.

Quien recita lo ajeno y busca fama,

debe no comprar el libro, sino el silencio.



A PAULA, ADÚLTERA


Era tu amante: al menos eso tú podías, Paula, negarlo;

      hete aquí que ahora es tu marido: ¿acaso puedes, Paula, negarlo?



CARINO, CUNNILINGUS


Muy bien de salud está Carino y sin embargo está pálido.

Con mesura bebe Carino y sin embargo está pálido.

Bien hace la digestión Carino y sin embargo está pálido.

El sol toma Carino y sin embargo está pálido.

Se tiñe la piel Carino y sin embargo está pálido:

el coño lame Carino y sin embargo está pálido.

 

 

A ÁTALO, UN HOMBRE HIPERACTIVO

 

Siempre estás defendiendo causas y siempre, Átalo, haciendo

    cosas: haya o no haya qué hacer, Átalo, siempre estás haciendo

algo. Si faltan cosas y causas, llevas, Átalo, mulas:

    Átalo, para que no te falte qué hacer, date la muerte.



Marcial (40-104). Epigramas I. Madrid: Editorial Gredos, S.A., 2001.

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