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| Josefina Delgado (Foto de Alejandro Guyot, La Nación, 2022). |
Josefina Delgado (Buenos Aires, 1942). Es una escritora, profesora de Letras, editora y divulgadora cultural argentina. Delgado ha sido una figura importante de la literatura argentina y su promoción. Directora de las Bibliotecas de la Municipalidad de Buenos Aires (1986-1989; 1996-2000); Subsecretaria de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (2007-2011), además de Subdirectora de la Biblioteca Nacional (2001-2002), entre otros cargos públicos.
Algunos de sus libros publicados son: El marqués de Santillana, vida y obra (1971), Escrito sobre Borges (1998), Alfonsina Storni: una biografía (2001), El bosque de los libros. Cómo leer y por qué (2002), Memorias imperfectas (2014), etc.
PREGUNTAS:
1) Escritora, lectora,
profesora e incansable promotora cultural. ¿Cómo fue su despertar literario?
¿Cuándo llegó su afán de hacer de ello su labor pública?
J.D.: Me interesó la
lectura ya desde muy chica. En mi casa mis padres eran muy lectores y yo tenía
acceso a su biblioteca, sin restricciones. Luego, en la escuela, yo era la
alumna preferida de las profesoras de literatura. Después la decisión de
estudiar letras. Y la Facultad, con extraordinarios profesores. Ya recibida di
clases en colegios secundarios y siempre mi empeño fue detectar las
preferencias de lectura y aportar más allá del programa lo que pudiese ser
atractivo para ellos. Y al llegar la democracia en 1983, había pertenecido a u
grupo que preparó propuestas culturales y me convocaron para trabajar en las
Bibliotecas de la Ciudad, que dirigía el
escritor Eduardo Belgrano Rawson. Cuando este se retiro a otro cargo quede yo
como directora. Antes había organizado talleres de lectura en la librería Clásica
y Moderna, y llevé la idea de los talleres a las bibliotecas, en un programa
que se llamó Vamos a leer juntos.
2) Usted compiló la
"Antología de cuento argentino" (El Ateneo,
2013). Dada la vastedad y riqueza literaria argentina, específicamente en ese
género, usted lo agrupó por temáticas para capturar la "conciencia
literaria" de su país. Además de Jorge Luis Borges, escritor por
antonomasia del cuento fantástico, podemos leer obras de Julio Cortázar, Adolfo
Bioy Casares, Roberto Arlt, Ricardo Piglia, Ana María Shua, Hebe Uhart,
Fogwill, Patricio Pron, y muchos más. ¿Cuál es su percepción de la narrativa
joven de su país? De hacerlo, ¿sigue la obra de escritores y escritoras
actuales? ¿Considera que se sigue la tradición?
J.D.: La
narrativa joven del país tiene oscilaciones temáticas y formales. Hay
escritores que practican el cuento realista, que registra hechos y construye
personajes, y otros que rodean a veces explicitándolo, las propuestas que contemplan
lo fantástico borgesiano. Mis preferidos: Samantha Schweblin, Selva Almada,
Magali Etchebarne y Pedro Mairal. La tradición, como decía un escritor amigo mío,
seguramente citando a alguien, sobrevive en rupturas.
3) Usted dicta el taller de
lectura "Borges, el conjuro del tiempo" en la Asociación Amigos MAP.
Como un lector asiduo del escritor porteño, ¿qué sigue encontrando en la obra
de Borges? ¿Cómo percibe usted que lo leen las nuevas generaciones?
J.D.: La relectura
de la obra de Borges sigue aportándome nuevas emociones y reflexiones también renovadoras.
En su obra encuentro la fusión de una vida donde la presión de la historia
familiar y a la vez su inquieta mirada
sobre el mundo del arrabal, en el cual fue
un destejedor de mitos, y esto me ayuda tal vez a releer otros
escritores, filósofos, y luego verlos enredados en sus apreciaciones tanto
ensayísticas como narrativas. Creo que las nuevas generaciones lo están
descubriendo y tal vez prefieran su poesía y aquellos relatos fantásticos como “Tlön,
Uqbar, Orbis Tertius”.
4) En su texto
"La mirada sin cuerpo" (Cuadernos Hispanoamericanos, 2003), nos habla
de Manuel Puig (1932-1990), novelista, cuentista, dramaturgo y guionista
argentino. A diferencia de Borges, Puig no fue tan venerado por la crítica.
Usted apunta que, al leerlo, lo refractario es importante, pero que no se ha
tomado tanto en cuenta su condición de exiliado, no solo de su figura de
escritor sino la que nos adentra en su propia literatura. Así, el cine, el
drama, la radio, etc., conforman núcleos de "escape" a una realidad
que no satisface al artista o es lo que uno puede intuir. Siendo Argentina una
nación de inmigrantes, ¿Puig no se fabricó a sí mismo como un producto de
exportación? ¿Considera que logró en vida acercarse a lo que anheló?
J.D.: La figura de
Manuel Puig es la que representa las restricciones de una sociedad que no
perdona el apartarse de las normas. Un escritor nacido en un pueblo, homosexual
no solo asumido sino también podemos decir temeroso de que su condición
apartara su obra del canon, sin embargo no eludió irrumpir con nuevas miradas
en su obra.. de allí sus viajes tempranos, de allí su exilio y finalmente su
residencia en México. Puig no se fabrico como un producto de exportación: fue
una mente inquieta y abordó diversas posibilidades de volcar su mundo interior
y su mirada. Entre ellas, el cine. Es uno de los más grandes escritores argentinos
del siglo XX.
5) Escribió la biografía de
Alfonsina Storni (1892-1938), poeta argentina. Además de lo obvio, su
descollante talento y vida tan breve, ¿qué encontró tan esencial en Storni que
le hizo contar su historia?
J.D.: A los doce
años una maestra, que era la hija del psiquiatra que había atendido a
Alfonsino, nos hizo memorizar el poema “Voy a dormir”. Varias de nosotras, esto
era en sexto grado, no solo admiramos el poema sino que comenzamos a leer su
obra, y nos comprometimos a viajar, cuando pudiéramos hacerlo solas, a la
ciudad de Mar del Plata y rendirle homenaje en su monumento. Lo hicimos. Y a mí,
ya dedicada a las letras, me impactó su postura en un medio social donde
defender la figura de la mujer y su libertad fue verdaderamente de vanguardia.
Y luego, en los años 80, siendo directora de bibliotecas, cree la Biblioteca de
la Mujer y le di el nombre de Alfonsina.
6) El índice de lectores es
cada vez más ínfimo. O eso es lo que leemos por medio de unos datos que nos
proporciona la Encuesta Nacional de Consumos Culturales (2013/2023): en el
2013, el 57% de los encuestados aseguró leer un libro. Para el 2022, representó
el 51%. Entre los géneros leídos, el 27% aseguró leer narrativa (2022). ¿Por
qué leer? Siendo una defensora de la lectura y de la literatura, ¿qué le
proporciona un libro?
J.D.: Creo que la
lectura no solo abre el mundo, sino también permite reflexionar acerca de la
propia interioridad. Muchas veces he entendido algunos de mis conflictos personales
–todos los tenemos- a partir de algunas lecturas que no hubiera pensado que
iban a ayudarme.
7) ¿Escribir para vivir o
vivir para escribir?
J.D.: Según mi
percepción, las dos cosas: escribir para vivir y vivir para escribir.
8) ¿Leer para
pensar o leer para vivir mejor?
J.D.: Leer para vivir mejor.

