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| Edward Troye, Henry in a Landscape (1834) |
DECIR AHÍ ES UNA FLOR DIFÍCIL
decir ahí es pintar todo de pájaro
decir ahí es estar atraído
por la palabra áspera
cardo
y por el cardenal cardenal
decir ahí es decir todo de nuevo
y empezar por el caballo:
el caballo está solo
ahora está solo
no hay ahora oscuro
no hay ahora de silencio
no hay ahora de palabra
no hay ahora de silencio contra la pared:
el caballo está solo es decir está negro
saltó por encima de la blanca
purísima realidad
el caballo está ahí
fuga
por las hendiduras del día
florescencia
como la luna fluye
el caballo salta por encima de su sombra
salta por encima de su silencio
salta por encima de la realidad
salta por encima
de un universo todavía negro
antes de la suma
antes de la cima
de los colores:
montaña verde sobre cielo azul
la silueta del caballo es colorada
colorada de sol cuando se oculta
ahora se oculta
ahora se hunde en el caballo
moneda de sol
no hay ahora de silencio
no hay ahora de palabra
no hay ahora de caballo
por la dignidad el mendigo despega, uruguayo
derechos humanos son desde que nace
toda la vida durante el paso por el lomo de la
ballena
figura de fuente de la abundancia
surte
se enseña en la escuela sin loro
sobre el pupitre sin loro
niño, ser sin loro
ni flor de loto
debajo de un cielo de espaldas al pasto
la dignidad por la que el mendigo despega
de la mano que le deja caer
de las caídas de la mano
una indigencia que no se reduce
sino en necesidad, no en esencia
una casa que embriaga la sobriedad
escancia el éxtasis
eso en el mundo en que hay todo escasea
reserva de vulnerabilidad
la palabra es larga, el lugar no es otro
poeta no es más ni menos que otro sin lugar
el que se hace un lugar entre palabras
difícil que se haga un lugar entre silencios
uno entre millones sin más ni menos humildad
los que vienen subiendo por la Bicentenario
habían salido de Honduras “porque tenemos miedo”
los que se hundieron en el tránsito Venezuela-
Trinidad Tobago por lancha en tres horas
tardó en arder, ahora arde la mujer en México
matan diez mujeres al día en México
arde de una ira tan antigua que atraviesa
el musgo de las piedras de Tenochtitlán
a esto lo cambian las mujeres y el clima
el calor y el calor, uno de mujer
otro de polo que se derrite y ola que se levanta
el mar que vuelve se retira para volver
y envuelve a la Madre Naturaleza, esa metáfora
de lesa humanidad -algo lo tenía que hacer
Comuna de París, Cabaret Voltaire, los tres
primeros
años de la Revolución Rusa y mayo del 68
Internacional Situacionista, Woodstock
yippies contra la producción
momentos impensables, vislumbres de un abismo
que salva -porque nada salva ni la hondonada a
donde van a dar
los cantos muy cantados en la reina red
o los aún inéditos en ensayo nocturno
-la Gran Nada de los Maestros de la Nada
-si el frío regresa
no vendrá a pedirme a mí cobijo
él tiene su casa
soy de los fuegos de invierno
Eduardo Millán (1952). Poemas.

