TRES POEMAS DE POMPEYO PÉREZ DÍAZ

by - septiembre 30, 2026

 

Kawase Hasui, "Nikko gaido (The Road to Nikko)" (1930)



VIOLETAS ARRANCADAS


sobre el brillo del agua

flotando los estiletes solitarios

es la hora de las violetas arrancadas

la decadencia del perfume

que empapa los miembros

de los seres invisibles

el sabor agridulce bañándose

en el rumor de la seda

es tiempo de atmósfera brumosa

imperio maligno del malva

el sonido del gong latente

estremeciéndose entre los juncos

empañando rostros marfileños

en su acto final perenne

ansiedad húmeda entre los dedos

claroscuro ambiguo




RESTOS DE GLORIA


I


Y algo agitaba los regueros de pétalos

cuando partíamos el ocaso entre escombros

los inquietos rayos rebotando estandartes

de reflejos de dulces pupilas que aletean

los jirones de nuestra memoria intensos

los versos y llamas en los sueños

la silenciosa floresta las malvas

diminutas las calles arrasadas

sólo el crepúsculo nuestras siluetas

atrapando los restos de gloria



II


Llena de ecos la casa vacía

la cristalera el ajedrez y el polvo

nuestra música rota fiebre otoñal

y dónde los viejos abrigos negros

sólo las puertas tu maquillaje feroz

ya sepultados el ansia y el orgullo

velos rasgados muñecas sin cuerda

y en las aceras sexo de mutantes

vuelo de vehículos sobre las ruinas

para nosotros bebida y sombras




POEMA DE LA BLASFEMIA


Aquella vez que estabas sentada

(casi) desnuda en la cama tus piernas

se reflejaban en el (enorme) espejo y

coincidió la luz lateral proyectando

tu sombra (casi gigantesca) sobre la

pared se me ocurrió decir que tu

cuerpo su sombra tu reflejo formaban

la Sensualísima Trinidad claro que

deseché escribir sobre ello por la

obviedad por la pedantería intrínseca

pero me divierte recordarlo tiene

el sabor dulce de la blasfemia





Pompeyo Pérez Díaz. El tiempo habitado. Antología breve. Bogotá: El Taller Blanco Ediciones, marzo de 2025.

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